Blogia
De Quimeras y Ensoñaciones

Es triste llamarse abeto

Y había un bosque que acababa de nacer, cuando una semilla llevada por una urraca negra y blanca se depositó con sus excrementos sobre un suelo no muy fértil, pero donde llovía mucho.
Y pasaron doscientos años
Un joven abeto desafiaba a que todos pudieran vencerle y para ello debían de tener ojos de pájaro ó ser un abeto como él.
- No hay nadie en todo este bosque que pueda ver lo que pasa detrás de aquellas montañas – se decía a si mismo el árbol mas viejo, un eucalipto de mas de mil años.
- ¡Yo lo veré! – dijo el abeto orgulloso – creceré muy alto y os contaré a todos lo que ocurre detrás de esas montañas.
Y el abeto creció, y era el árbol más alto del bosque, el más grande, y se sentía orgulloso , sus ramas y su tronco cobijaban a pájaros, ardillas, insectos y cientos de bichos pequeños, y sus raíces alejaban el desierto gris e inanimado y sus hojas daban oxigeno a los bichos del bosque y de la ciudad, y al morir y caer al suelo lo enriquecían con materia orgánica y daba color, frescura en el verano e impedía que el aíre frío entrara al corazón del bosque, pero había algo que no sabía hacer: No sabría hacerle daño a nadie, sólo sabía crecer, y llegó a crecer tan alto que un día llegó a ver lo que pasaba detrás de las montañas.
Y se sintió mal, no podía respirar bien, un humo asqueroso le impedía ver lo que hubiera detrás de las montañas y otro día al despertar oyó un ruido raro, algo tan grande como él se movía a sus pies, era tan grande como él , si él estuviera tumbado y luego sus pies….. ¿Quién le hacía cosquillas en sus pies?
- ¿Qué ocurre eucalipto? ¿Qué es esto?, dime, tú que eres viejo , lo has de saber. El eucalipto no dijo nada, sólo movió sus ramas. El abeto empezó a tambalearse como un borracho
- ¿Es esto morir, Eucalipto? Alguien tira de mí hacia abajo.
- Es Navidad – dijo el Eucalipto – y tú eres un abeto
- Yo, yo, yo soy un árbol como tú. El abeto cayó con un ruido de muerte helada y arrastró al eucalipto viejo en su caída.
- ¿Es esto estar muerto, Eucalipto?
- Si, joven abeto, ya no podrás tener más hojas, ya no podrás crecer más, los hombres te han matado y como me dijo mi abuelo, eres como un cerdo que va al matadero y ¿sabes porque has muerto? ¡Porque eres un abeto!
- Si, lo sé, tú me enseñaste que yo era un abeto , ¿Pero que es eso de ser abeto? ¿Qué es eso de ser Navidad?
- Te llevaran lejos, yo moriré en nuestro bosque, pero tú te irás lejos y morirás solo, yo me pudriré aquí y volveré a nacer con mis semillas, a ti los hombres te tienen reservado otro final.
Y el abeto empezó a sentir que se movía, que su bosque se iba alejando de él y que no podía hacer nada y pasó mucho tiempo y un día sintió como alguien le volvía a poner de pie y volvió a sentirse orgulloso, pero estaba muerto, esa era la diferencia, era un orgulloso abeto muerto.
Y al mirar a su alrededor vio algo que nunca había visto, pero que eran edificios de una ciudad, el orgulloso abeto muerto no sabía que aquello era lo que tapaba el humo que no le dejaba ver lo que había detrás de las montañas cuando estaba en su bosque y era él el mas alto y grande de todos.
Metieron su tronco en un agujero y le aprisionaron con hierros y cadenas para que pudiera esta tieso y aquello le dolía, primero le mataron y ahora le habían aprisionado, su libertad había volado con sus pájaros, ya era un orgulloso abeto muerto sin libertad.
Y pusieron bombillas y rompieron muchas de sus ramas y aquello le hizo llorar y las bombillas quemaban sus hojas y ni un solo bichejo chico se quedó en su tronco.
-¡Oh! Que bonito está ese árbol de Navidad en la Plaza de San Pedro – Dijeron los hombres – ¡Que adornado¡ , ¡ Como brillan las luces y la estrella de Navidad en todo lo alto¡ , el Papa debe de estar muy contento con él, es el espíritu de la Navidad.
El abeto era muy bonito, pero, solo una cosa, estaba muerto, ¡ Maldita sea ¡ , ¡ Estaba muerto ¡.
¿Cómo el espíritu de Navidad podía estar representado por algo que estaba muerto?
Y un hombre al que llamaban ecologista, gritó:
- No os parece que ya matamos muchos árboles, para que en las Navidades sean talados abetos sin piedad, abetos pequeños, recién nacidos, como niños ¿No son estas fiestas para celebrar el nacimiento de un niño? ¿Por qué entonces lo matáis? ¿Hizo algún daño ese árbol a alguien?. No, por favor, no matéis más coníferas, no matéis más abetos . Hace bonito un árbol ( y habéis escogido el mas grande de todos ) en la plaza de San Pedro. El Papa estará feliz. Por favor, no matéis más árboles. Poner un Belén con figuras de oro, si queréis que quede bonito, o si sois pobres, con figura de barro o sed las figuras vosotros , y llevad un asno y un buey, pero no matéis ningún abeto, no queráis presumir de belleza y de espíritu de Navidad con un árbol muerto, porque el espíritu se lleva en el alma, no matéis más abetos, y escuchad, si decís que la Navidad no es Navidad sin árbol de Navidad, os diré que vosotros no sabéis lo que es Navidad y que un bosque, os lo puedo asegurar, no es bosque si no hay árboles en él. Porque es muy fácil matar un árbol , pero ¿sabéis cuantos años tarda en llegar a ser lo que es y cuantos años le quedaban aún de vida cuando le matasteis?. Más de los que vosotros podréis ver. ¿Verdad que es fácil matar un árbol de un bosque? . ¡Pero cuan difícil es plantarlo y cuidarlo para que crezca y esperar cientos de años a que sea un gigante de madera . ¿Por qué en vez de plantar un árbol muerto, no plantáis un árbol vivo en la plaza de San Pedro de Roma? . Claro, ya se, eso no sería igual, tendría que ser pequeñito y no se podría adornar con luces que se apagan y se encienden y seria una birria de árbol y nadie se acercaría a verlo, pero un abeto gigante si, eso ya es otra cosa. ¡ Que orgullosa está la ciudad de tener un árbol muerto! . ¿Por qué no competís a ver quien planta el árbol muerto mas alto?, Maldita sea, ese árbol es la vida, y lo habéis matado, nadie se da cuenta, parece vivo, porque esta aún verde y parece más hermoso porque esta adornado, y a todas partes del mundo llega la noticia de que un árbol gigante adorna la plaza de San Pedro . ¡Que maravilla¡ . No, diablos, no . ¡Habéis matado un árbol! . Y le hacéis un héroe. Un héroe orgulloso muerto sin libertad.
El abeto no podía oír las palabras, ni entenderlas, sólo sabía que le habían matado, que le habían sacado de su bosque y que no podía hablar con nadie, pero seguía siendo orgulloso y fuerte, le habían matado, pero no le verían morir, seguiría verde y en pie muchos meses.
- Oh, abeto, porque serás tan orgulloso. Estás muerto, pero no quieres morir, tus hojas no se secan, tus ramas no se caen y los hombres creen que no te han matado y sus conciencias estan frescas, si tus ramas se rompieran, tu madera se agrietara y cayeras hecho pedazos los hombres gritarían ¡Está muerto! , ¡Esta muerto! . Y no permitirían que fueses un árbol de Navidad, pero yo y tú lo sabemos , ¡Te han matado!. ¿Sabes que escuche una vez?,. Que los abetos debían de estar orgullosos de ser los árboles de Navidad. ¿Sabes quien dijo eso? , Claro, un hombre y ¿sabes lo que se debe decir en un bosque? : los hombres deben de estar avergonzados de talar un árbol para su Navidad, su fé debe de ser poca cuando la deben mantener con algo muerto , con algo que han matado
- ¿De donde vienes ecologista? – Preguntó una voz.
- Vengo del bosque, de sentarme a la sombra de un abeto y tú , ¿De donde vienes? ¿Quien eres?
- Yo vengo de un pueblo llamado Belén, vengo a llevarme ese abeto muerto

1 comentario

white -

me has traído un poco del frío de la Navidad y en un día como hoy, tan caluroso es de agradecer.